La psicología, la mariposa y yo

La psicología, la mariposa y yo

Desde muy pequeña me han gustado las mariposas.

Me parecen bellas, ligeras y agradables. Siempre he tenido un cariño especial a este tipo de insecto…. Pero no puedo con las polillas. ¿Absurdo? Seguramente sí. Pero bueno, así soy yo.

Hace años encontré una similitud preciosa entre las mariposas y la vida, y eso no hizo más que incrementar mi amor por ellas. Te explico.

Hay una oruga, campando muy alegremente entre las hojas, entre la naturaleza, y un buen día se envuelve con mucho esmero formando un capullo en el que pasará una larga temporada. Es el fin de la oruga. O eso parecía.

Tras esa larga temporada, el capullo comienza a abrirse, dejando paso a una hermosa mariposa. ¿Y qué tiene eso que ver con la vida?, te preguntarás. A menudo he utilizado el ejemplo de las mariposas para ilustrar una de las enseñanzas más importantes que hay en esta vida y es que, aun cuando crees que ya todo está perdido, que no hay nada más que hacer o que estás pasando por una mala época… es posible cambiar. Es posible coger esa o esas experiencias que nos han llevado hasta lo más profundo y utilizarlas a nuestro favor. Y te aseguro, querido lector y querida lectora, que una vez que sales de ese capullo, jamás vuelves a ser la misma persona; ahora tienes unas alas magníficas que te ayudan a volar. A volar a donde tú quieras. 

A veces es difícil verlo, pues lo único que tenemos es ese caparazón de seda que nos envuelve y no nos deja ver más allá, pero eso no significa que no exista, significa que quizás aún no estamos preparados para verlo.

Más adelante descubrí la relación que había entre las mariposas y la psicología… una historia bella como ella sola. ¿Quieres que te la cuente?… Allá voy.

En la antigüedad, los griegos consideraban la psicología como el estudio del alma. La palabra proviene del griego PSIQUE, que significa en su origen, mariposa. La letra griega Ψ (Psi) de hecho, es una mariposa estilizada, y significaba “aliento” “soplo” “ánimo” y “alma”. Para los griegos, PSIQUE era el principio de la vida. Además, consideraban que cuando una persona moría, su alma abandonaba el cuerpo volando en forma de mariposa.

La mariposa, pues, representa la capacidad del alma para transformarse. Bello, ¿no?

Así que amigas y amigos, no sabía yo cuando era niña el peso y la belleza que rondaba a la mariposa, pero siempre sentí atracción por ella. Quizás es por eso que amo la psicología. Quizás por eso pienso y sé que el ser humano, así como la mariposa, tiene el extraordinario poder de transformarse. Quizás por eso mi logo es una mariposa. Quizás por eso le dedico este artículo a ella…

Vuelve a arriba